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sábado, 10 de abril de 2010

El diluvio que viene.

Controversia pasada por agua en este invierno de 2009-2010

Me ocupo del tema de las incesantes lluvias en España por razones que parecen obvias a la vista de lo que esta cayéndonos del cielo en este invierno. Creo que todos estamos desconcertados, incluidos a los propios científicos que apenas tienen argumentos para dar explicaciones plausibles a este fenómeno de lluvias generalizadas y persistentes en nuestra península.

A rio revuelto ya se sabe. Poco han tardado los alarmistas en decirnos que esto es una prueba evidente de que el “cambio climático” es una realidad incontestable y por otro lado los que no se lo creen hablan de que lo del cambio climático nada tiene que ver con estas lluvias. Los unos y los otros, y los ciudadanos en medio, nos vemos desbordados y con el agua hasta el cuello, sin dar crédito a este constante desfilar de borrascas que nos entran por el oeste procedentes de las Azores o por el sur procedentes de las Canarias.

Veamos a quién creer, pero nunca nos dejemos llevar por simplistas deducciones ni tampoco por conjeturas mas allá de los demostrable. En primer lugar tenemos que admitir que la pluviosidad en nuestro país, en este invierno, no alcanzaba los valores que ha alcanzado desde hace 50 años, lo cual coloca al invierno actual en una situación anómala. Eso es incuestionable porque el agua está ahí, inundando España.

Bajo el punto de vista de los meteorólogos, y aun a pesar de que existen respuestas al fenómeno encontradas y contradictorias, no se trata de un fenómeno anómalo, simplemente les llama la atención la persistencia en la formación de las borrascas.

¿Cuál es el modelo de formación de las borrascas que atraviesan nuestro país? Evidentemente las borrascas que nos afectan, casi en su totalidad, se forman en el Atlántico. Pero los ciclones solo son activos sobre el mar. Los ciclones se forman porque la superficie del mar tiene mucha energía. El vapor de agua que libera un mar energético se condensa en la atmósfera si las capas altas están relativamente frías. Al liberarse desprende energía que vaporiza más agua que a su vez condensa y así se crea un ciclo de consecuencias desastrosas.

En las Azores, la formación de una cuña anticiclónica promueve la evaporación de grandes masas de agua que son la semilla de las borrascas. Para mover y condensar estas masas cargadas de agua es necesaria la aparición de una corriente de aire frio en las capas altas de la atmosfera, en este caso una corriente de aire polar. Así las cosas las borrascas se ponen movimiento viajando en una serie de pasadizos que se establecen como consecuencia del sentido y la temperatura de los vientos. Estas masas giran en torno a un centro de bajas presiones y evolucionan hasta alcanzar a la costas en donde dejan parte de su energía y pasan de ser ciclones altamente peligros a meras acumulaciones nubosas que con más o menos velocidad atraviesan nuestro territorio descargando su agua.

Lo que parece algo mas anormal es que este modelo de génesis se reproduzca con la misma intensidad y persistencia como lo ha hecho a la altura de las islas Canarias, que esta vez se han convertido también en vivero de borrascas que además han sido las responsables de las intensas lluvias en Andalucía y parte de Extremadura y Castilla La Mancha. En un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la universidad de La Laguna y el Instituto Tecnológico de Canarias, encaminado a analizar el modelo climático de las islas y su evolución en los próximos años se ha medido un incremento de la temperatura del océano en la zona de dos grados centígrados.

Se dice también que el pasado otoño fue demasiado cálido y esto hizo que la temperatura de las aguas del Atlántico subiera inusualmente creándose una situación propicia para un aumento anormal de la evaporación. Pero esto no debería ser suficiente porque en otras latitudes del hemisferio norte este invierno está siendo especialmente frio, tanto que en el Báltico ha habido problemas de hielo que han afectado al tráfico marítimo, esto se confirmaba según los datos que desde 1967 la Universidad de Rutgers registra la nieve que cae en el hemisferio norte durante el invierno (diciembre-febrero), la última década ha sido la que más nieve ha recibido. De la misma manera en EE.UU. se han registrado temperaturas muy bajas y nevadas intensas en los estados más al norte.

Recientemente firmaba L.F. Quintero en el periódico digital “Libertad Digital” un ácido artículo titulado “A ‘Al Gore’ no le obedece el planeta” en el que atacaba las teorías apocalípticas de Al Gore en relación con el Cambio Climático, para lo que argumentaba dando la noticia de que hace unos meses tres científicos que pretendían estudiar este fenómeno se quedaban aislados por el frío camino del Polo Norte, ahora el centro-este de los EEUU ha registrado el mes de julio más frío y húmedo en 115 años.

Termina diciendo Quintero que la conclusión de un grupo de científicos era que las mediciones oficiales distan cada vez más de las catastróficas predicciones climáticas anunciadas por los expertos de la ONU. Además más de 650 expertos, entre los que se cuenta en España el conocido meteorólogo José Maldonado, niegan el origen antropogénico del cambio climático. Es decir, niegan que la responsabilidad de los cambios en el clima sea del ser humano.

Esta claro que los argumentos se multiplican por doquier y cada uno “barre para su lado”, es evidente que la ciencia no tiene respuesta para todo, pero eso no es justificación para maquillar los problemas. Esta claro que los gobiernos de los países avanzados apuestan por las medidas para paliar los efectos de las agresiones al medio y también lo está que las empresas empiezan a ver área de negocio en el campo del medio ambiente. Los mensajes pueden ser contradictorios pero los hechos siempre serán demostrables.

Para terminar debo aclarar una cuestión que me parece fundamental y es que hay algunas personas que piensan que estas lluvias permiten que se carguen los acuíferos y desaparezca el problema de su sobreexplotación y esto no es verdad. Salvo acuíferos de poca capacidad, para que un acuífero como por ejemplo el 23 que es sobre el que pisamos, su recarga necesitaría la entrada de agua por filtración o escorrentía de arroyos y ríos una dilatada época en años en la que se produjesen lluvias como las que ahora tenemos. Hablo de decenios. Los niveles freáticos podrán subir uno o dos metros pero para recuperarse en algunos lugares más de un centenar de metros se necesitan recargas de agua gigantescas.

lunes, 15 de febrero de 2010

Cementerios nucleares

Se sortea la ubicación de un cementerio nuclear en España y aunque parezca mentira algunos ayuntamientos con el apoyo popular detrás han solicitado que se instale en su término municipal. En otros tiempos no se pedía opinión o permiso a los ayuntamientos para la instalación de estos y si no te gustaba vivir cerca del cementerio nuclear te marchabas a otro pueblo.

Sin embargo, hoy las cosas han cambiado y, el triste panorama de la supervivencia al que se enfrentan algunos pequeños pueblos de nuestro país empuja a sus habitantes a pedir en su término la ubicación de estos peligrosos y no deseables lugares. Las gentes, quizá con la vista únicamente puesta en el tema económico, se dejan convencer ante la promesa de millonarias cifras de dinero que en compensación entran en la localidad, dinero del que unos y otros piensan disfrutar de un modo directo o indirecto, olvidándose de asuntos como la calidad de vida y los riesgos reales de padecer enfermedades como consecuencia de vivir en la proximidad de estas instalaciones.

Un almacén temporal centralizado (ATC), como se llama técnicamente al cementerio nuclear es una instalación en la que se depositan los residuos de actividad baja y media con el fin de que el alcance de sus radiaciones sea limitado y de ese modo se evite la contaminación descontrolada de la zona en donde se encuentra.

El Gobierno ha convocado un concurso abierto a todos los ayuntamientos de España, que además de beneficiarse de la creación de entre 300 y 500 puestos de trabajo, 800 millones de euros de inversión total, construcción de un centro de investigación y de un parque empresarial, además de 11,5 millones de euros anuales en ayudas para acoger este almacén que urge su instalación en suelo español para evitar la sangría que supone tener que enviar los residuos a Francia, país al que ya hemos pagado 200 millones de euros desde 1994 hasta hoy para que ellos se hagan el cargo de nuestra basura nuclear. Como ven el caramelo que se ofrece es muy atractivo.

El conflicto que se ha creado entre administraciones locales y regionales ha salpicado de manera directa hasta a la propia disciplina dentro de los partidos políticos, cuyos intereses lógicamente están centrados mas allá de los intereses de un puñado de habitantes perdidos en un pueblo sin futuro. Los partidos políticos enarbolan estandartes ecologistas con un cinismo fuera de lo común. Los gobiernos regionales y los partidos políticos buscan los votos de la mayoría de los ciudadanos que obviamente rechazan la ubicación de estos ATCs en sus regiones. Los alcaldes se enfrentan a sus propios partidos y son coaccionados y amenazados con la expulsión del partido. El asunto está siendo magnificado y publicitado por los medios de comunicación con el objetivo, entre otros, de poner una cortina de humo sobre el principal asunto que debería preocupar al país: La crisis económica, cuyas consecuencias se prevé que sean desastrosas hasta llevarnos al borde mismo del colapso económico y social.

Se habla mucho de los riesgos, pero se habla poco de la manera de solucionar el problema de los residuos. Resulta evidente que los residuos han de ir a parar a algún lugar y que de una manera u otra alguien los tiene que tener cerca de su casa. La utilización de los combustibles nucleares en las centrales eléctricas es, de momento, una cuestión irrenunciable, no se puede prescindir de este tipo de energía en estos momentos y es muy difícil que se pueda en un plazo de al menos 50 años.
No se cuenta a la gente que muchas centrales guardan parte de sus residuos en sus propias instalaciones y seguramente en peores condiciones que en una instalación como lo es un ATC, tampoco se le ha contado debidamente a los ciudadano que algunas de las centrales nucleares de nuestro país han estado funcionando en situación precaria de seguridad con el consentimiento de los propios gobiernos regionales como lo ha sido, hasta su reciente cierre, la central de Zorita en Guadalajara que gozó de prorrogas de funcionamiento con el consentimiento del gobierno, cuando debió ser cerrada. Debería explicar estas cosas el propio presidente Regional de Castilla La Mancha a sus ciudadanos: Ahora no a los cementerios nucleares y antes permitir a la continuidad de funcionamiento de una central que no cumplía las condiciones de seguridad mínimas y que además estaba fuera de su periodo de vida. Explíquese Sr Barreda.

Sólo es cuestión de recurrir a las hemerotecas para enterarse de la azarosa trayectoria de la energía nuclear en nuestro país. Las otras dos centrales conflictivas en España junto con la mencionada de Zorita son la central de Garoña en la que el pueblo salió a la calle para pedir que no se cerrase y aun no se sabe qué hacer con ella, y la Vandellos I que se cerró como consecuencia de un accidente. Así se gestiona la energía nuclear en nuestro país.

¿Es justo que para que un ciudadano pueda tener el aire acondicionado a 18 grados o la calefacción a 28 otro ciudadano tenga que tener peligros residuos de larga duración y poder devastador junto a su casa? No, ¿verdad?, claro que no, de la misma manera que no es justo que un ciudadano se muera de sed y de hambre mientras otros tira la comida en los contenedores de basura. Así es la vida, esta vida que nos regalamos los civilizados seres humanos. ¿En donde está la racionalidad? No sean ingenuos mis queridos conciudadanos, en el caso que nos ocupa tienen que entender que la basura forma parte de nuestro paisaje y que para poder gozar del bienestar que tenemos debemos pagar un alto precio y asumir unos riesgos. Si lo analizan desde otro punto de vista se equivocan. Creo que se ha de acabar con la demagogia y la manipulación y se debe realizar una planificación energética razonable y racional, de acuerdo con las posibilidades del mercado y siempre, eso sí, apelando a la contención del consumo y la implantación de políticas de educación medioambiental que posibiliten el uso de nuevas fuentes y aseguren un nivel mínimo de riesgos para las actuales, sin olvidar que la seguridad se debe pagar y también las energías limpias.

El gobierno de España, de manera bastante torpe, en mi opinión, ha abierto un plazo de tiempo para que los ayuntamientos soliciten la ubicación de esta planta de residuos en sus términos, poniendo la “patata caliente” en los gobiernos autonómicos y en los ayuntamientos.

En este asunto del ATC las compañías eléctricas generadoras de residuos no aparecen para nada, sin embargo, si que lo hacen cuando anuncian energías limpias como la solar o la eólica, en donde si se ocupan y preocupan de que los ciudadanos sepan que los dineros de los accionistas contribuyen a nuestra calidad de vida. Resulta cínica la cosa ¿verdad?

Vivir en el trópico.


Las pasadas semanas viaje a Ecuador para impartir un seminario en la Universidad Técnica Estatal de Quevedo. Nunca había estado en el trópico ecuatoriano, siempre estuve en la zona andina. Esta vez pude comprobar el clima especial que allí impera, temperaturas entre los 22 y los 28 ºC y una humedad relativa en torno al 90%.

Realmente me resulto difícil soportar este clima. Ni con el aire acondicionado conseguí quitarme la sensación de calor. Estábamos en la provincia de Los Ríos, una zona selvática, en lo que lo único que la diferenciaba de la zona Amazónica son las extensas tierras robadas a la selva para plantar banano, palma, maíz, y un sinfín de variedades. Los árboles habían sido sustituidos por estos cultivos.

Pregunte allí por las estaciones del año, quizá una pregunta sin sentido, y lógicamente me respondieron que no las había, allí todo el año prácticamente se mantienen las mismas condiciones climáticas a excepción de la estación que ellos llaman invierno en la cual las lluvias se hacen más abundantes y el calor más insoportable (de diciembre a marzo).

¿Se imaginan una vida sin estaciones del año, sin primavera, verano, otoño e invierno? Pueden imaginarlo, pero para poder tener una idea más exacta les invito a viajar a cualquier país tropical, allí lo comprobaron mejor.

La naturaleza en su conjunto es un mecanismo muy complejo con una serie de sistemas y subsistemas que de manera coordinada dan lugar a una forma de hábitat para los seres vivos y a una forma de vida y relación para los propios seres humanos. Las personas que viven bajo estas condiciones climáticas necesariamente poseen unos biorritmos distintos a los nuestros y ello se manifiesta claramente en infinidad de detalles.

Nosotros que habitamos climas templados y fríos con marcadas estaciones a lo largo del año, tenemos nuestra vida estructurada a imagen y semejanza de la propia naturaleza que nos alberga. Con el otoño, la vida se adormece y nuestro propio organismo acusa esta situación. La primavera nos empuja a una renovación vital en todos los ámbitos de nuestra existencia. Sin lugar a dudas nuestra mente también se comporta de manera distinta ante el paisaje cambiante y la climatología propia de cada estación.

Los seres humanos que habitan la franja tropical no conocen ni sienten los efectos de las estaciones. Para ellos cada día viene a ser igual al anterior. Los ciclos vitales de animales y plantas siguen una organización distinta, siempre desligada o muy poco afectada por los ciclos solares a lo largo del año.

¿Es fácil acomodarse a la vida del trópico? Realmente no es fácil para nosotros que habitamos países templados o fríos. La actividad social de las comunidades humanas del trópico está muy diferenciada de la nuestra. Los modelos de sociedad cambian, las celebraciones festivas, las reuniones sociales, la comparecía o no de las gentes en las calles y plazas, el devenir de los acontecimientos se ve claramente afectado por las condiciones ambientales. Nosotros presenciamos, por ejemplo, la caída de las hojas en otoño, ellos no. Nosotros asistimos a la explosión de vital de la primavera percibiendo con signos inequívocos como tras el periodo de hibernación se vuelvan a activar los mecanismos de la vida y plantas y animales se fecundan y reproducen en una eclosión imposible de dejar de percibir, ellos no.

La presencia del sol en el cielo siempre describiendo el mismo arco, la temperatura y la humedad son factores que afectan nuestro propio cerebro y por ello, naturalmente, nuestro comportamiento. Habitar, por ejemplo, en una zona en la que el sol permanezca oculto por las nubes puede ser un factor de riesgo para elevar el número de depresiones e incluso de suicidios.

El clima incide de manera poderosa en nuestras vidas. Determina desde la ropa que nos ponemos a cómo empleamos nuestro tiempo de ocio, pasando por los alimentos que comemos y las características de las viviendas que habitamos. Pero también es un factor que puede alterar para bien o para mal nuestra salud física y psíquica.

La relación entre clima y salud no es nada nuevo, hace miles de años, Hipócrates y la Biblia ya culpaban a los cambios de estación y los vientos calurosos del origen de algunos problemas físicos y psíquicos. Hoy en día, estas ideas sin una clara base científica, se concentran en una disciplina rigurosa llamada bioclimatología médica, que estudia cómo los cambios de temperatura, presión y humedad, y los fenómenos atmosféricos en general inciden en el hombre y su bienestar.

Mi experiencia personal en tierra del trópico ecuatoriano ha sido muy interesante. He podido comprobar que de darse allá las temperaturas que se dan aquí en verano en torno a los 40ºC la vida para los seres humanos allí sería muy difícil. Entiendo que el factor humedad es muy importante.

Si analizamos, por ejemplo, la gastronomía, descubriremos que la permanente disponibilidad a lo largo del todo el año de los productos de la agricultura permite una mesa cargada de frutas y verduras que en nuestro país es un auténtico lujo que se debe pagar bien para poder disfrutarlo.

Me llamó también la atención el tipo de ropa que usan allá, todo el año prácticamente de verano, ellos no saben lo que es un abrigo, ni lo necesitan. Sus casas en muchos casos no tienen ventanas en los piso superiores pues de no contar con aire acondicionado prefieren que el aire natural les refrigere, aunque este sea cálido y húmedo.

Otra de las conclusiones que he sacado en mi estancia es la de que el cambio climático se deja notar en cualquier parte del planeta. La provincia de Los Ríos en Ecuador junto con la de Esmeraldas y Guayas son de una pluviosidad alta, de las más altas del planeta, sin embargo ahora padecen una pertinaz sequia que está produciendo estragos en la agricultura y la ganadería. Los embalses están muy bajos y por ello se padecen fuertes restricciones eléctricas en el país y especialmente en estas provincias. Los animales mueren de sed en las secas praderas de pasto.
Cuesta mucho trabajo comprender que un país con una biodiversidad tan grande como lo es Ecuador este en alarma climática por razón de la falta de lluvias.

jueves, 19 de marzo de 2009

Los volcanes del “Campo de Calatrava” (Ciudad Real)


El pasado 25 de enero la agencia EFE hacia pública una noticia en la que se reconocía la labor de los investigadores dirigidos por la profesora titular de Geografía Física de la Universidad Regional de CLM del departamento de Geografía y Ordenación del Territorio y Decana de la Facultad de Letras de Ciudad Real doña Elena González Cárdenas que ha culminado en el reconocimiento de la zona del “Campo de Calatrava” como zona volcánica activa por parte del Instituto Smithsonian, dependiente del Museo de Historia Natural de Estados Unidos.

Este reconocimiento significa la inclusión en la lista de zonas activas de interés volcánico de este territorio de la provincia de Ciudad Real que se convierte de este modo en una zona de interés científico. Tal reconocimiento viene condicionado por el hecho de haber sido constatada en la zona actividad volcánica en los últimos 10.000 años (periodo Holoceno). El prestigioso Instituto norteamericano ha validado los análisis que ha venido desarrollando el grupo GEOVOL de la universidad castellano manchega aplicando entre otros el método de datación del carbono 14 sobre un edifico volcánico de la zona en el que se ha datado actividad de hace 5.300 años. El volcán se denomina Columba situado entre Granátula de Calatrava y Calzada de Calatrava y que lógicamente esta integrado en el catálogo de los más de 300 edificios volcánicos del Campo de Calatrava.

Aceptado pues, por parte de la comunidad científica, que el Campo de Calatrava es una zona de alto interés volcánico queda patente que los ciudadrealeños estamos pisando sobre una tierra que hace millones de años era un auténtico infierno de lava, cenizas y gases.

La formación de este territorio data concretamente de las edades geológicas denominadas pliocena y pleistocena. La principal causa de esta actividad magmática se debe a la confluencia y choque de las placas tectónicas africana y euroasiática en la zona de nuestra península ibérica, cuyas gigantescas fuerzas y energías disipadas sirvieron para la formación durante la orogenia alpina de las Cordilleras Béticas, a la vez que promoviendo estas formaciones geológicas de tipo volcánico.

Las pruebas visibles de la actividad de estos volcanes son muy numerosas. Una de ellas es la notable presencia de CO2 en el subsuelo que, mezclado con los acuíferos de la zona, dan lugar a los numerosos manantiales de aguas gasificadas del Campo de Calatrava. Hace unos años en el término de Granátula de Calatrava pudimos presenciar una magnífica prueba de este hecho en el famoso “chorro de agua” que se produjo provocado por una perforación del terreno y que se mantuvo activo varios meses.

Nos dice la profesora González Cárdenas: “En el Cuaternario se produce una clara intensificación de la actividad. Se crean los conjuntos o campos de volcanes más destacables por variedad y cantidad de materiales emitidos, y también por las morfologías y paisajes creados. Aunque el final de las erupciones se produzca en el Pleistoceno superior-Holoceno medio, se mantiene una notable actividad latente motivada por los largos procesos de enfriamiento y desgasificación del magma que no llegó a alcanzar la superficie. Estos procesos han dado origen a profusas e intensas emanaciones de gas (CO2), manantiales termales y a anomalías térmicas, muy localizadas, y en la actualidad aún débilmente apreciables “.

Por las características geomorfológicas del lugar el tipo de erupciones que se dieron en estos volcanes fueron, efusivas y estrombolianas, vinculadas a los magmas alcalinos, poco viscosos, y las relacionadas con la interacción agua-magma.

Los testigos más importantes a la hora de establecer la naturaleza y origen de esta región son sin lugar a dudas las piedras. Las rocas volcánicas emitidas por estos volcanes corresponden a basaltos en sentido amplio entre los que se pueden diferenciar una serie de variedades como las melilititas olivínicas, limburgitas, nefelinitas olivínicas. Así mismo aparecen también rocas porfídicas masivas, piroclastos escoriáceos, y depósitos hidromagmáticos.

Muchas e estas piedras tiene aplicaciones en la construcción y obras públicas así como en la obtención de minerales y elementos para la industria química. Una aplicación conocida por todos es la de la obtención de adoquines para el empedrado de calles. También se utilizan para la obtención de áridos triturados, especialmente el balasto utilizado para las vías del ferrocarril como elemento de fijación y lecho de traviesas y raíles. Existe una cantera para la extracción de estos materiales en Morrón de Villamayor.

Las rocas del Campo de Calatrava también han servido desde tiempos inmemoriales para la construcción. De este modo sus edificios religiosos y fortalezas han tomado sus piedras de la propia zona geográfica, como es natural. Una prueba de ello es el Castillo de Calatrava o la ermita visigótica de la Virgen de Zuqueca, en Oreto (Granátula de Calatrava), construidos con rocas de este tipo.

Otro tipo de rocas que tienen interés comercial son las variedades denominadas piroclásticas escoriaceas que son rocas muy vacuolares (porosas) que recibe el nombre de “`piedra pómez” de grano fino. Estos materiales se explotan en varias canteras de la región para la obtención de puzolanas, lo que constituye su principal aplicación industrial.
Asociado al magmatismo de la región se encuentran una serie de yacimientos minerales, de escasa importancia minera de origen sedimentario, que encontramos como niveles dentro de las secuencias del Plioceno y Cuaternario, constituyendo masas lenticulares de cierta potencia (hasta varios metros) y extensión lateral (varios cientos de metros, en los mejores casos).
Los manantiales de aguas con un alto grado de mineralización y gasificación son abundantes en la zona debido a los ya mencionados depósitos hidromagmáticos como los manantiales de "agua agria" o "hervideros", el más conocido de los cuales podría ser la "Fuente Agria" de Puertollano. O los baños de aguas medicinales de Santa Cruz de Mudela.

Quiero aprovechar esta oportunidad que tengo de hablar sobre la actividad volcánica de Calatrava para felicitar a un grupo de profesores del IES Vicente Cano de Argamasilla de Alba que elaboraron en el año 2007 una unidad didáctica denominada “EL CAMPO DE
CALATRAVA” enfocada para ser trabajada con alumnos de 4º de ESO de las materias de
Biología y Geología , Geografía e Historia y Física y Química y que recoge actividades de un alto valor educativo. Los profesores que firman la unidad didáctica son Carmen Gálvez Quiralte, Francisco Jiménez Priego Ramona María Jiménez Novella, Concepción López Sierra y Francisca Madrid Vinuesa. La unidad esta disponible en http://cprtomelloso.net/~secun1/wp/entorno/unidad_volcanes_campo_calatrava_FINALEntorno.pdf

Para terminar con éste artículo quiero también felicitar a la profesora doña Elena González Cárdenas por su trabajo y el de todo el grupo de profesores investigadores y alumnos sin cuyo esfuerzo hoy no sería una realidad este reconocimiento que lleva a nuestra provincia y concretamente al Campo de Calatrava al lugar que le corresponde por su interés científico, que, sumado a su interés histórico, definitivamente lo sacan del anonimato o el desinterés. A quienes interese ampliar información sobre el tema, la mencionada profesora tiene un lugar en Internet que ofrece una estupenda documentación divulgativa en la dirección Web http://www.uclm.es/profesorado/egcardenas/menu.htm