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miércoles, 20 de abril de 2011

Más poesía y menos Prozac

A medida que pasa el tiempo, desde éste balcón de la vida al que me encuentro asomado, constato con mayor claridad la necesidad de apostar por la poesía. “Más poesía y menos Prozac”, podría decir parodiando el título del libro de Lou Marinoff "Más Platón y menos Prozac", menos visitas a las consultas de los psiquiatras y psicólogos, menos antidepresivos y más poesía. La poesía es gratuita y el Prozac y las visitas al médico hay que pagarlas. Lo digo para los que piensan en términos económicos, que también lo hay.

Hace unos meses escribí un artículo al que titulé “Un milagro llamado primavera” y del que, algunos de mis lectores seguidores, me felicitaron. Me felicitaron, creo yo, más bien porque no están acostumbrados a leer de mi pluma otra cosa que no sean los artículos que durante más de 10 años vengo escribiendo en este periódico y que con más o menos acierto abordan temas de divulgación de la ciencia y la tecnología, conocen mis libros recopilatorios de artículos y quizá no conocen tanto mis cuentos o mis poemas, que hoy les quiero descubrir que también escribo. El mencionado artículo se me escapó de las manos de la ciencia y se me fue al de la poesía, y en agradecimiento a aquellos que me felicitaron por él, hoy quiero seguir navegando en ese mar fabuloso que es el de la poesía. Quizá sólo mis amigos más íntimos saben de mi pasión por la literatura y quizá otros hayan leído algunos de mis poemas o mis cuentos. El secreto está en no soltarse de manos: una mano a la poesía y otra la ciencia. Les aseguro que desde esta perspectiva el panorama es maravilloso.

Cuando me preguntan mis alumnos qué estudiar, ciencias o letras, siempre les digo lo mismo: estudiar las dos cosas, si una de ellas os falta seréis huérfanos del conocimiento. A mis alumnos y todos mis lectores les propongo que este verano lean algún libro justamente de un tema que no sea el suyo.

El verano invita a la sombra, a la inactividad, a la reflexión, a la lectura, por eso les quiero recomendar que lean la obra que leo actualmente “Inventario” de Mario Benedetti que a lo largo de sus cuatro tomos recoge prácticamente toda la poesía de este magnífico escritor recientemente fallecido. Benedetti me está enseñando a interpretar la luz y los sueños de los hombres, a comprender la “inutilidad de un paseo” junto a un río, el imperio de los sentidos y la pasión por la vida. Apasiónense por las pequeñas e inútiles cosas de la vida, el secreto está en comprender el lenguaje de la naturaleza, y el sentido del llanto y la alegría de nuestros semejantes.

Hoy quiero decirles que el mundo está falto de poesía. Que la incomunicación, la tristeza, la falta de ganas de vivir y la soledad de este hombre del siglo XXI no siempre son tratables con fármacos. Decirles que no se puede permanecer tantos días, semanas, meses y años en esta situación de insomnio que padecemos. Insomnio de “sueños”, quiero decir. Carencia de ilusiones, sueños, pasión, magia y deseos de vivir.

Vivimos una época de la historia en la que el hombre padece una gran indigencia de ternura y de sueños. Somos alérgicos a las caricias y a la melancolía. Consumimos grandes dosis de ansiolíticos con el único fin de mantenernos despiertos ¿? en este torbellino de “sensualidad enlatada” que embotellan en las fábricas de cosméticos, en los gimnasios o en los hoteles de lujo con yacusi, golf, desayuno en la cama y vistas al mar, mientras, sin saberlo nosotros, la hierba crece ahí afuera y somos incapaces de escuchar el rumor del agua que discurre felízmente inútil hacia la razón última del océano.

Les escribo hoy para hacerles participes de este pensamiento y mostrarles mi convicción más profunda de que hay que restaurar a su lugar a la poesía, para poder resolver los grandes conflictos que ocupan al ser humano, para curar esta enfermedad de soledad y materialismo que se está convirtiendo en una pandemia en nuestra civilización. Debiéramos regalarles a los políticos, ahora, para las vacaciones, un libro de poesía, para que incluyan en sus actas unos versos, sembrar sus despachos de confeti y colocarles un gran espejo detrás de las puertas para que antes de cerrarlas se miren la cara y descubran lo lejos que les queda la solidaridad, la justicia, la honradez y la credibilidad. Regalarles libros de poesía en donde se recoge la esencia de nuestra grandeza y nuestra miseria como especie y en donde se reivindique el equilibrio con la naturaleza, la Tierra, nuestra casa en el cosmos.

Padecemos una época muy conflictiva. La depresión económica asola el mundo y curiosamente las gentes se entregan equivocadamente, con más deseo, al consumo induciéndose así mismas una especie de “amnesia” que les aleja de la realidad. Pues bien, yo quiero decirles que en estos momentos en los que el horizonte se nos llena de nubes y de incertidumbre es una buena terapia asirse a la poesía. La poesía al igual que los medicamentos posee componentes activos muy valiosos que actúan sobre el centro de la tristeza y activan los “neurotransmisores” del amor, la amistad y la generosidad. No sé si alguien pondrá en duda el valor de la poesía pero si algún se atreve a ello pondrá de manifiesto su ignorancia.

Primaveras, otoños, veranos e inviernos se suceden en nuestras vidas y desde la ventana de nuestra casa vemos como la poesía toca con sus nudillos de espuma en el cristal, invitándonos a comprender que lo más importante en este mundo no es lo que se compra sino lo que se regala generosamente. Que lo que nos hace felices es tener siempre una mano a la que agarrarnos, derribar muros de intolerancia y fundamentalismo, ser capaces de trazar proyectos con objetivos humanos no económicos, luchar contra la cada vez mayor brecha de pobreza que divide trágicamente nuestro planeta. Piensen, por favor, en la repercusión de la crisis económica mundial sobre los más pobres, sobre los que no comen todos los días y no tiene una casa. Pásenles por debajo de la puerta de sus despachos a los políticos y a los banqueros un poema, quizá les sorprenda que existen una ingeniería de la palabra y de la ternura que se contrapone a la ingeniería financiera de los que vociferan en los parques de la bolsa, subiendo y bajando dividendos en una carrera enloquecida hacia la destrucción. No olviden que seremos mayoría siempre, los que nos sumemos a este lado.

Yo quisiera que por lo menos un día, en todo el planeta, se cambiaran las bombas, las injusticias, los asaltos, las violaciones, los asesinatos, las infamias, por unos versos.

¡Qué maravilla!, se imaginan un verso dicho al unísono por todos y cada uno de los seres humanos que pisamos este planeta en un mismo instante.

¿Qué versos elegiría usted para ese día?

Hawkins y Dios


¿Por qué ese empeño en poner o quitar a Dios en la ciencia?

Parece que de nuevo el famoso cosmólogo Stephen Hawkins siente la llamada del ateísmo en su mente y además se dispone a promocionar su nuevo libro “The Grand Design”, del que se espera realizar unas sustanciosas ventas en todo el mundo, saliendo al paso con una polémica afirmación que en mi opinión es innecesaria.

Debo reconocer que en su momento este singular hombre de ciencia me deslumbró con su teorías y sobre todo con su increíble ejemplo de lucha frente a la terrible enfermedad que le mantiene postrado en una silla de ruedas con un escaso grado de interacción con el mundo real. Me pareció que su prodigiosa mente podría ser el relevo a la mente de aquel otro gran genio llamado Einstein. Sin embargo mi opinión se ha ido transformando a medida que he seguido la evolución de su popular carrera de “hombre genial entregado a la ciencia”.

En su nuevo libro nos dice que “Dios no tiene lugar en el origen del Universo”. La pregunta que me hago inmediatamente es ¿qué aporta esta afirmación a la ciencia? En mi opinión poca cosa, los que no creen en Dios seguirán no creyendo y los que creen seguirán haciéndolo. Ya quedó muy claro hace muchos años que Dios no era científico, ni ingeniero, ni bioquímico, ¿a qué viene decir ahora que Dios no participó en el origen del universo?. Habría que preguntarnos, si acaso existe Dios, ¿por qué habría de interesarse por las leyes de la física y crear el universo? A lo mejor es que Dios es de “letras” y no de “ciencias”, vaya usted a saber.

Bueno, lo cierto es que quiero dejar claro a mis amigos lectores que no me parce serio que un libro de astrofísica o cosmología aborde temáticas relacionadas con Dios. No es serio, eso esta bien para vender libros, pero no para desvelar las leyes de la física. Dios, si existe, no se entretiene en leer las últimas novedades editoriales. Este tema no se debe banalizar y ponerlo a la altura de las polémicas televisivas en el mundo, haciendo de él un “realty show”, no sé si Hawkins necesita dinero y tiene para ello que vender libros, pero mal servidor de la ciencia será si se deja embaucar por las poderosas garras del marketing. Sinceramente esta situación me resulta decepciónante.

Hawkins viene siguiendo una línea un tanto zigzagueante en el tema de Dios. Numerosos artículos suyos plantean el tema de Dios y dejan una puerta abierta a su existencia. Leí hace tiempo su libro “Breve historia del tiempo” allí hablaba de “conocer la mente de Dios”. En 1988 declaraba al periódico Spiegel no sería necesario apelar a Dios para que decida cómo empezó el universo. Esto no prueba que Dios no existe, sólo que no es necesario”. ¿Por qué ese afán de meter a Dios en los modelos cosmológicas”, porque no dejarle en su sitio, es decir una creación del hombre? ¿Por qué querer mantener unidas las realidades físicas con las realidades mentales. En mi opinión atacar la idea de Dios bajo el punto de vista de la ciencia es una manera de dar por perdida la batalla del conocimiento científico.

El prestigioso científico e investigador Francisco Ayala tiene una acertada frase en la que dice “No se necesita la hipótesis de Dios para explicar el mundo” y estoy de acuerdo en la afirmación, sabiendo que viene de un hombre de ciencia. Pero él no niega a Dios en esta afirmación habla de la “no necesidad” de la hipótesis de Dios, lo cual me parece bastante razonable. Dios, de momento y creo que para mucho tiempo, es una hipótesis, claro que si, ¿Por qué no?, posiblemente su existencia sea necesaria para explicar determinadas cosas pero desde luego no para explicar el origen del universo.

Cada día se hace más evidente, a la luz de la ciencia, la no intervención de Dios en los asuntos que esta aborda, pero no seré yo el que niegue la existencia de Dios. Si la hipótesis de su existencia sirve para explicar asuntos no científicos del hombre, pues muy bien. Lo que cabe preguntarse es si existen esos asuntos “no científicos”. ¿Todo es ciencia en el ser humano?, ¿todo es razón? No es desmerecer a Dios poniéndolo en ese plano que es el que le corresponde. Si más allá del big-bang no sabemos que hubo, pues dejémoslo ahí de momento, hasta que demos un paso más.

Me parece que nuestro insigne cosmólogo Hawkins esta vez no ha estado brillante. Deberían saber mis amables lectores que él no es el único cosmólogo ni actualmente el mejor (si es que es posible hacer un listado por orden de sabiduría de los científicos). Compraré, no obstante, el libro cuando se traduzca al español y lo leeré con atención. En mi opinión el día que definitivamente haya que matar a Dios quisiera que no lo hicieran científicos pues siempre se podría decir que el verdugo y el juez fueron parte interesada.

Es oportuno recordar lo que el científico y divulgador de ciencia Stephen Jay Gould dijo en referencia a este asunto de la ciencia y la religión. El creía que entre la ciencia y la religión no hay conflicto posible porque la ciencia se ocupa de explicar el mundo mientras que la religión se ocupa de la moral. Es lo que se denomina NOMA (en inglés Non Overlapping Magisteria, Magisterios No Superpuestos).

Para terminar quiero decirles que la tentación de convertirnos en “Dios” es tan vieja como la humanidad. Dios y la religión, en su expresión más amplia, forman parte del ADN cultural del ser humano, sin embargo la ciencia habita fuera del ser humano no forma parte de él, constituye la realidad física, por lo tanto ambas cosas no pueden convivir en una teoría unificada. Intentarlo, tanto afirmando la existencia, como la no existencia de Dios me parece una forma torpe y sesgada de avanzar en el conocimiento.

Me quedo con la siguiente frase de Richard Dawkins "Después de Darwin, la hipótesis de un ser superior que ha diseñado el mundo deja de sostenerse. Si uno cree en Dios debe hacerlo por otros motivos, pero no porque lo necesite para explicar el mundo". No seré yo el que niegue o afirme la existencia de Dios, otra cosa es encontrarlo, conocerlo y que te guste como piensa, quiero decir como dicen que piensa las distintas religiones.

Primero el mensaje después los hechos.

Esto es lo que podrían decir la mayoría de los periodistas, directores o empresarios de medios de comunicación, cuando se le preguntase en qué lugar pondría los hechos y la noticia.

El rescate de los mineros atrapados en un pozo de la mina San José en Chile se ha convertido en el más importante fenómeno mediático después del 11-S en lo que va de milenio. Uno de cada tres habitantes del planeta fue espectador de este acontecimiento. ¿Se hacen una idea de lo que les digo? Busquen acontecimientos que hayan acabado en tragedia o no y comparen si tuvieron tanta repercusión. Seguramente no.

“Se sabe que cerca de dos mil millones de personas presenciaron a través de los medios el rescate de los 33 mineros que pasaron más de dos meses a casi 700 metros de profundidad, algo que no sucedió con un caso tres veces más grande ocurrido hace poco en China”, dijo quien ha sido uno de los ganadores del premio de periodismo Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creado por Gabriel García Márquez.

"Esto es más que una historia, es un evento de la comunidad global", dijo la profesora de periodismo de la Universidad de Hong Kong, Yuen Ying Chan, a la cadena CNN. "La gente está fascinada porque no es sólo una historia con un gran interés humano, sino que involucra a un gran número de personas, tiene mucho suspense, trata de la vida y de la muerte y, en último término, provoca la curiosidad de la gente", explicó.

Me interesan dos aspectos del caso: el marketing mediático y la forma de llevar la crisis. En lo que se refiere al marketing, en mi opinión el asunto ha promovido una gigantesca lista de productos de la imagen y la comunicación en todo el planeta. Libros, videos, entrevistas en exclusiva, todo ello se subastó allí mismo, a pie de mina, por parte de los mercaderes mediáticos. En algunos casos, de manera escandalosa, entrando a saco en asuntos como la intimidad de las personas y el manejo de los sentimientos. Se llegaron a firmar contratos de exclusividad para contar historias personales envueltas en el sensacionalismo, allí abajo mismo, mientras permanecían atrapados los propios mineros.

Si analizan la información que se difundió a pie de mina por parte de los servicios informativos de los distintos medios, pocas veces se apuntó a asuntos como las causas y responsables del accidente, los niveles de seguridad en la instalación y el cuestionamiento del papel del gobierno en la exigencia de de las normas que garanticen la vida y salud de los trabajadores. De esto se habló poco. Lo más importante era mostrar los abrazos y las palabras del presidente de la nación, que bien asesorado, supo sacar partido para aumentar su popularidad. Se nos contó que un minero tenia esposa y amante, se entrevistaron a ambas, se difundieron las imágenes de un menor abrazando a su padre recién rescatado, .. Ahora cuando ha pasado un mes del recate y las cámaras y las parabólicas se han marchado del lugar allí queda la tragedia humana de un pueblo, de unos hombres que se van a ver afectados por una crisis minera y la larga espera de unas indemnizaciones que seguro que llegarán tarde y serán escasas para las familias de la región.

Hace mucho tiempo, tuve la oportunidad de compartir mesa con el escritor y periodista Arturo Pérez Reverte y le pregunté hasta dónde llegaba la obligación como profesional y la actuación humanitaria en el caso de un periodista reportero en el campo de batalla como lo fue él y me dijo claramente: “desgraciadamente ante una persona que caiga herida en la calle en un tiroteo el periodista reportero de guerra primero tiene la obligación de hacer la foto y después de prestar le ayuda”. Esta cuestión me hizo pensar en el papel de los medios de comunicación y en la ética profesional. Ahora, después de muchos años de aquella conversación tengo la oportunidad de comprobar que vivimos en un mundo gobernado por los medios de comunicación, por los intereses comerciales y por la nefasta influencia de estos en políticos y gobernantes. El caso del rescate de los mineros chilenos es un claro exponente de esta idea. Ha sido una escandalosa feria de mercaderes de la información y el sensacionalismo que debiera avergonzar al propio gobierno de Chile. Se ha producido el efecto pendular y se ha pasado de la censura salvaje en otros países al más vergonzante episodio en los anales del periodismo mundial en muchos años. Esto no lo digo yo, esto se ha dicho en determinados foros profesionales y se ha denunciado por periodistas valientes y honrados que también los hay.

Los medios de comunicación no sólo manejan a su antojo las noticas sino que modelan y ponen en circulación prototipos que se crean en los gabinetes de imagen y en las agencias de promoción y publicidad. No es posible justificar los niveles de chabacanería y de inmoralidad que se muestran cada día en los medios de comunicación sobre todo en los televisivos, en donde se compran las biografías de determinadas personas que no representan a nadie ni tienen valores destacables que merezcan elogio o admiración por parte de nadie haciendo de ellos/as personajes famosas/as. Piensen en un sencillo ejemplo. Nuestra “princesa del pueblo”, la traída y llevada Belén Esteban. Si escriben su nombre en el buscador de Google puesto entre comillas existen 660.000 páginas en las que aparece su nombre. ¿Es normal esto?, ¿esta señora aporta algo a la sociedad española?, ¿dónde radica el interés hacia su biografía personal?

Estos asuntos resultan ser una burla canallesca a los ciudadanos. ¿Sería deseable un control de las autoridades en los contenidos de determinados medios?, ¿este control atacaría a la llamada “libertad de prensa”?, ¿vale todo en este mundo mediático?, ¿nos cuentan lo que queremos oír?

La ética y la moral de los ciudadanos es la que ellos ponen en circulación, los gustos, las simpatías, las fobias, son modeladas por una pléyade de profesionales del periodismo que no sienten escrúpulos en apostarse en la puerta de un domicilio con sus cámaras para sacar una foto o son intermediadoras de sobornos para que la personas cuenten historias que escandalicen a los ciudadanos.

En aras de la justica debo decir que existen aún periodistas y medios de comunicación que no entran en este juego, pero lamentablemente estos no son los que ostentan las mayores audiencias o tiradas de ejemplares. Creo que es una obligación ineludible de las autoridades y de nuestros representantes políticos poner orden en este asunto, aunque estoy convencido de que no lo conseguirán al menos los que nos gobiernan hoy dado que ellos mismos son fruto y víctimas de las poderosas empresas de la información y la comunicación.

Los nuevos “Robin Hood” de la era de Internet.

Parece que es tiempo de rescatar héroes en este mundo altamente tecnificado que nos envuelve. La sociedad occidental necesita reinventar nuevos valores que aporten a los ciudadanos esperanza y modelos contrapuestos al voraz mercantilismo y consumismo que nos asfixia. Una prueba de ello es el reciente caso de la wiki llamada WikiLeaks que ha provocado uno de los mayores escándalos en lo que llevamos de siglo en el mundo de los medios de comunicación.

Podemos leer en la Wikipedia: “WikiLeaks (WikiFiltraciones o WikiFugas en español) es una organización mediática internacional sin ánimo de lucro que publica a través de su sitio web informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público, preservando el anonimato de sus fuentes. El lanzamiento del sitio se realizó en diciembre de 2006, su actividad comenzó en julio de 2007 y desde entonces su base de datos ha crecido constantemente hasta acumular 1,2 millones de documentos. Su creador fue Julian Assange. Está gestionado por The Sunshine Press”.

Esta organización no gubernamental sin ánimo de lucro ¿? está promovida y dirigida por un grupo de personas cuyos objetivos, supuestamente, son desvelar escándalos políticos económicos y sociales, poniendo a disposición pública los documentos, imágenes o cualesquiera otras pruebas que demuestren los hechos y a la vez sirvan de denuncia contra quienes pudieran haber cometido delitos o realizado malas prácticas que perjudicasen a la sociedad en su conjunto de cualquier país del mundo.

Uno de los personajes más populares de esta organización es Julián Assange, director, asesor y editor de WikiLeaks. La justicia sueca lo ha detenido recientemente acusado de varios delitos de acoso y violación sexual y el gobierno de EE.UU. también le busca por imputación en delitos relacionados con tráfico y mal uso documentación confidencial del estado.

Assange podríamos calificarle de un nuevo Robin Hood de la era de la informática. Su biografía está llena de actividades relacionadas con la promoción de empresas orientadas al ataque del poder mediático instituido, en su juventud fue un reconocido hacker informático.

Lo que más llama la atención en este asunto es la relativa facilidad con la que una organización que, supuestamente, no tiene gran poder puede hacerse con tal cantidad de documentos y pruebas que se supone están bajo secreto y se consideran de carácter reservado. ¿Cómo es posible esta filtración? Podríamos pensar que la custodia no es eficaz, pero esta hipótesis resulta poco razonable. Nadie se cree que es fácil el acceso al lugar en donde está una información tan comprometida y reveladora como esta. Si no es así, otra hipótesis sería la de que alguien muy próximo al sistema de inteligencia gubernamental se encarga de esta tarea de filtrado lo cual podría ser aceptable. Pero lo que no entiende casi nadie es que una vez en poder de la organización WikiLeaks sea tan fácil y accesible esta documentación.

Personalmente me parece bien que surjan estos Robin Hood modernos, pero el asunto creo que va más allá y sospecho que detrás de este escándalo existen intereses muy lejanos de los puramente altruistas.

Una pregunta que debemos hacernos es si realmente el contenido de los documentos desvelados es tan secreto como se dice. Parece que lo que llama la atención a los ciudadanos de todo el mundo ya era, de alguna manera, conocido. Tal es el caso de las tropelías cometidas en la guerra de Irak y Afganistán o los pequeños lances y escarceos de nuestro gobierno de España en sus relaciones con el gobierno de Bush o de Obama.

Otra cuestión fundamental es la seguridad en el tratamiento, almacenamiento y comunicación de la información. Es evidente que el derecho a la confidencialidad se volatiliza ante estas prácticas y mañana sus datos y los míos pueden aparecer en manos de cualquier organización o individuo. La cosa es muy seria, tanto que creo que estamos frente a una nueva forma de “terrorismo” cuyas consecuencias pueden ser de incalculable alcance.

Las redes sociales son un camino perfectamente abonado para que se propaguen por ellas bombas informativas y se realicen ataques a instituciones públicas o privadas muy graves. El “vale todo” como lema de algunos “románticos” de la red puede ser un camino equivocado y sin retorno.

La polémica está servida. Estos son los dos posibles caminos: Tomar partido por la defensa de esta “libertad en la difusión de los datos” o por el contrario apostar por el control por parte de las instituciones públicas y el estado de la información. Internet no es un barco a la deriva, sin timón y gobierno, quién lo piense se equivoca totalmente. Los contenidos que aparecen en la red no están fuera de control. Parece bastante evidente que el juego consiste en “parecer y no ser”, en vigilar y no dejarse ver. El verdadero poder que nos gobierna y mantiene sometidos a todos los ciudadanos de este planeta no es visible a los ojos ni se somete a referéndum cada cuatro años para obtener el aprobado de la democracia. Ahora parece que “el observador está siendo observado”, tal como dice Unmberto Ecco en su artículo Hackers vengadores y espías en diligencia (Libération, París)

Estamos asistiendo a un profundo cambio del modelo social universal. El relevo de valores y objetivos está claro, negarlo es de estar ciego. Mantener a románticos “Robins Hoods” forma parte de la estrategia. ¿Quién mueve los hilos? ¿Debemos aplaudir este tipo de acciones? ¿Sus protagonistas son héroes o villanos? El panorama social está lleno de muchos de estos asuntos. Sin ir más lejos el fenómeno FaceBook ha tomado unas dimensiones muy preocupantes. A través de esta red social se mantienen en contacto a cientos de millones de seres humanos con unos canales de comunicación de alance incalculable. Mañana a través de una de estas redes se puede provocar el colapso del planeta. Piensen en el incalculable valor de la información que se guarda en las grandes bases de datos de estas redes sociales.

Como represalia por la detención de Assange la comunidad internacional de hackers ha llevado a cabo ataques a sistemas de datos de grandes compañías norteamericanas y de otros países y amenazan con llevar el asunto a una verdadera guerra. EE.UU. sabe que el problema es grave, el gobierno podría responder con medidas que no gustasen a ciertos magnates del mundo de las comunicaciones.

Lo que debería preocuparnos son las medidas que los gobiernos pondrán para atajar estos fenómenos. Quizá se esté gestando una fuerte y dura campaña de regresión de derechos en el campo de los medios de comunicación. No olvidemos que un escándalo de este calibre permite y justifica la promulgación de leyes represivas con la escusa de acabar con el “terrorismo” ya pasó con el 11S.

Les recomiendo que lean dos artículo uno del semiólogo y novelista italiano, Umberto Eco, em el que analiza el fenómeno WikiLeaks como parte de una hipócrita red que domina la interacción entre gobiernos, ciudadanos y medios informativos y el otro de Christian Sanz

http://www.presseurop.eu/es/content/article/414691-hackers-vengadores-y-espias-en-diligencia

http://www.periodicotribuna.com.ar/7881-wikileaks-verdad-revelada-u-operacion-atroz-de-eeuu.html