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miércoles, 20 de abril de 2011

Granjas de hidrógeno


El hidrógeno está entre las principales fuentes de energía que previsiblemente se han de desarrollar en el futuro. Cada vez está más claro que este elemento químico tan abundante en nuestro planeta y en todo el universo es un buen candidato para almacenar y transportar energía.

El hidrógeno es el compuesto químico mas elemental y ligero de la tabla de los elementos periódicos que, como sabemos, incluye a todos los que existen en el universo y naturalmente son conocidos. En las estrellas se encuentra libre en forma de gas y en la tierra combinado con el agua y con otros compuestos. Sirva de referencia para considerarlo un poderoso combustible que en una estrella, gracias a las reacción nuclear de fusión de los átomos de hidrógeno que se convierten en helio se libera la energía de esta en forma de calor y radiaciones de otros tipos. Las propiedades del hidrógeno como combustible, en este caso no nuclear, se conocen desde hace mucho tiempo.

Hablemos en primer lugar, para centrar el tema, de los métodos de producción de hidrógeno. Mediante la síntesis química se obtiene el hidrógeno por el reformado de hidrocarburos (reacción de un hidrocarburo con el agua) o por la oxidación del monóxido de carbono con el agua en donde se obtiene dióxido de carbono más hidrógeno. Mediante la gasificación de la biomasa se puede obtener el hidrógeno a través de reacciones anaerobias de la basura o productos biológicos en descomposición. Lo procesos termoquímicos consisten en la utilización de la energía calorífica para producir electricidad y posteriormente provocar la electrolisis del vapor de agua.

Nos ocuparemos en este artículo del cuarto procedimiento llamado fotobiológico que consiste en obtener hidrógeno mediante el control de la función fotosintética de determinados vegetales como son las algas.

¿Cuáles son las bases para producir hidrógeno mediante procedimientos biológicos en los seres vivos y más exactamente en las algas? La historia empieza allá en 1939, cuando el científico Hans Gaffron en la universidad de Chicago descubrió que un tipo de algas puede cambiar su mecanismo de producción de oxigeno en la fotosíntesis por hidrógeno. Posteriormente se descubrió el mecanismo y a la responsable de esta inversión, se trata de una enzima denominada hidrogenasa, descubierta por el profesor Anastasios Melis en 1997, que convenientemente estimulada mediante la privación de azufre en las células vegetales.

Demostrado que es posible que un cultivo de algas pueda producir gas hidrógeno lo que resta ahora es idear sistemas capaces de obtener de manera rentable este hidrógeno. Entendemos por rentable lógicamente el gasto energético que conlleva la obtención de este gas. Hasta ahora la obtención e biocombustibles convencionales, por ejemplo el biodiesel, ha demostrado ser poco rentable y sobre todo bastante agresiva con el medio ambiente. Sin embargo la obtención de hidrógeno mediante grandes extensiones de cultivo de algas “granjas de hidrógeno” se vislumbra que puede serlo.

¿Cuál es el secreto de la rentabilidad del cultivo de algas para la obtención del hidrógeno? Lógicamente el rendimiento en la producción es decir la cantidad de hidrógeno conseguido por cada gramo de algas. Aquí entra de lleno la contribución de la ingeniería genética. Resulta que es posible modificar mediante procedimientos de manipulación genética las algas. En nuestro caso el alga elegida es de tipo unicelular y se denomina Chlamydomonas reinhardtii. La cosa es que de esta manera se consigue hasta cinco veces mayor rendimiento en la producción de hidrógeno y una eficiencia energética próxima al 2% lo cual es muy interesante y ronda ya la rentabilidad económica. Lo último que se sabe es que en la Universidad de California en Berkeley recientemente se ha descubierto el poder del cobre para actuar como catalítico en la producción del hidrógeno en estas algas.

Las dimensiones de este tipo de cultivos de producción de hidrógeno ciertamente son grandes pero, sin embargo, altamente eficiente y económicamente rentable. Se dice que la extensión de una de estas instalaciones, siendo del orden del estado de Texas, sería suficiente para producir el que permitiese cubrir las necesidades energéticas del mundo entero.

Tal y como acabamos de definir este sistema de producción de hidrógeno a través de algas, estamos en ante una nueva forma de convertir la energía solar en energía química y esta después en energía eléctrica. Está claro que el sol es la fuente de energía más importante de la naturaleza.

Cabe hacerse, sin embargo, una nueva pegunta, ¿como “enlatar” el hidrógeno para producir electricidad? Son diversas las formas de recuperar la energía química que el hidrógeno almacena una vez aislado en forma molecular. Para el consumo es necesario hacer uso de las llamadas “células o pilas de hidrógeno”. Se trata de provocar de nuevo la reacción del hidrógeno con otros elementos para que en esta reacción se ponga a disposición de una máquina o sistema la energía en forma de electricidad directamente utilizable. Las tecnologías de los materiales están facilitando la incorporación de elementos cada vez de más alto rendimiento cuyas características eléctricas y químicas permiten una mayor eficacia. Ya se puede hablar del coche con motor eléctrico a base de baterías con células de hidrógeno.

La utilización de células energéticas de más envergadura “motores de combustión interna de hidrógeno” está siendo investigada con éxito y ya se dispone de prototipos operativos. En este caso se trata de obtener directamente la energía del hidrógeno mediante su combustión.

Vivimos sobre un gigantesco montón de basura

El hombre es el único ser vivo conocido en nuestro planeta capaz de generar desperdicios fuera de los propios orgánicos que todos ser vivo produce en los procesos de alimentación y respiración. Estos desperdicios pueden terminar asfixiándonos.

La humanidad se enfrenta a un gran problema: la gestión de sus propios desperdicios. Nadie que tenga un mínimo nivel de inteligencia puede trivializar sobre este asunto. El desarrollo de nuestra sociedad occidental implica un crecimiento inflacionario de desperdicios, residuos o basura, que poco a poco nos va cercando. Resulta alarmante la tasa de contaminación de los suelos, las aguas superficiales y la propia atmosfera.

¿Quién quiere que le dejen en la puerta de su casa los residuos de una central eléctrica, una mina o una industria petroquímica? Nadie. Sin embargo los residuos tienen que ir a parar a algún lado, no se pueden volatilizar y hacer desaparecer por arte de magia. El procesamiento de las materias primas para la fabricación de cualquier objeto y el consumo de energía implican residuos con los que debemos aprender a convivir o de los que tenemos que protegernos de un modo u otro.

En las pasadas semanas, en Hungría, se produjo la rotura del muro de contención de una balsa de lodos procedentes de residuos de Ajkai Tímfolfyar (propiedad de la empresa MAL), que contenía aguas extraordinariamente corrosivas. Eran lodos rojos debido al alto contenido de óxidos de hierro, pero que contenían además otros metales más peligrosos y gran cantidad de sosa.

¿Qué tipo de lodos son los que se han vertido? Los lodos vertidos procedían de una fábrica de aluminio. La bauxita, el mineral del que se extrae el aluminio, sufre un proceso químico de transformación en un horno a altas temperaturas mezclada con sosa, como consecuencia del cual se produce la alúmina, que es la mena de la que se obtiene el aluminio y por otro lado se producen unos residuos en forma de lodos que contienen parte de la sosa utilizada en el proceso y una amplia gama de metales residuales que son los que se han separado del mineral. Estos lodos, por no ser reciclados, en la mayoría de los casos, se depositan en balsas al aire libre en donde se desecan. El pH de estos productos de desecho es muy elevado del orden de 14, más aun que la lejía que tiene un 12. Con este nivel de alcalinidad en donde cae este lodo se destruye toda señal de ser vivo y además la tierra que lo recibe queda estéril para décadas. La vida es posible en el margen de pH comprendido entre 4,5 y 9,5

El vertido se inicia en el término de la ciudad de Ajka el lunes día 4 de octubre y fluye por el arroyo Torna hacia el río Marcal. Las poblaciones de Kolontar y Devecser son afectadas y sus habitantes evacuados por el riesgo de intoxicación que padecen en el lugar. En Boba se inicia la construcción de diques de contención para frenar el vertido. Boba esta a 80 Km del rio Danubio y todos temen que el letal lodo caiga a sus aguas. En total fueron cerca de un millón de metros cúbicos los que salieron de la balsa y asolaron una extensa área de tierra. Para compensar el elevado pH del lodo se procedió a añadir yeso.

Esta tragedia es muy similar a la que padecimos en España el 25 de Abril de 1998, día en el que se produce la rotura de la presa de contención de la balsa de decantación de la mina de pirita (FeS2) en Aznalcóllar (Sevilla). Como resultado aparece un importante vertido de agua ácida y de lodos muy tóxicos, conteniendo altas concentraciones de metales pesados, de gravísimas consecuencias para la región. El vertido fue de unos 4,5 Hm3 (3,6 de agua y 0,9 de lodos) y se desbordó sobre las riberas de los ríos Agrio y Guadiamar a lo largo de 40 Km para los lodos y 10 Km más para las aguas, con una anchura media de unos 400 metros. La superficie afectada fue de 4.402 hectáreas. Los lodos no llegaron a alcanzar el Parque Nacional del Coto de Doñana, quedando retenidos en sus estribaciones, dentro del preparque, pero las aguas sí invadieron la región externa del Parque Nacional y desembocaron en el Guadalquivir en el área del Coto de Doñana, y alcanzaron finalmente, ya poco contaminadas, el Océano Atlántico, en Sanlucar de Barrameda.

¿Son evitables estos accidentes? La respuesta es complicada, pero en todo caso uno de los factores que puede evitarlos es el control por parte de las administraciones públicas competentes y la exigencia de medidas de seguridad a las empresas. Una importante cantidad de empresas dedicadas a estas actividades de extracción minera en el mundo incumplen la normativa establecida y apenas invierten dinero en el aseguramiento y control de sus vertidos.

El daño ecológico que se infringe al medio ambiente en la zona de este tipo de catástrofes de una magnitud incalculable. Por lo general las empresas están ubicadas en zonas rurales lejos de los núcleos de población pero aun siendo así, los vertidos descontrolados en estos accidentes llegan a afectar a un importante número de personas.

El desarrollo de estas tragedias siempre esta supeditado al impacto mediático y al nivel de control que ejerzan los gobiernos ante la difusión de informes científicos. Es muy lamentable que al cabo de unas semanas la opinión pública y los responsables de la seguridad de los distintos organismos estatales se repliegue y pase a ser una notica más en los anales de las “malas noticas”. La tragedia que sigue a continuación del impacto mediático es de mucho mayor calado. Tierras estériles, enfermedades crónicas en los afectados por el vertido, despoblación de la zona, pérdida de biodiversidad y una hipoteca muy largo plazo para recuperar el territorio.

Es lamentable que los auténticos responsables de estas tragedias, en su mayoría pertenecientes a las empresas dueñas de la explotación, salgan indemnes o con sentencias ridículas una vez que los tribunales de justicia intervienen. ¿Quién restituye el terrible daño?, ¿quién paga las consecuencias? Siempre el más débil. Por otro lado el mundo ecologista, lanza amenazas y muestra informes catastrofistas, pero pocos se detienen a pensar que, si bien la los residuos no se pueden ocultar y hay que tratarlos adecuadamente, esto debe significar un costo real añadido a la producción de los bienes de consumo que luego el mercado nos traslada a los ciudadanos y que en cualquier caso las leyes están para cumplirlas. Lamentablemente el poder económico es el que impone sus leyes y los gobiernos las acatan. La inmoralidad de políticos y gobernantes es intolerable y por este tipo de accidentes se les debería exigir responsabilidades de orden político y hasta penal.

Energía limpia y abundante: ¿Para qué?

¿Cuántos años nos quedan de poder disponer del petróleo? ¿Qué ocurrirá cuando se agote el preciado “oro negro”? ¿Las energías alternativas serán la solución a este “crecimiento inflacionario”? ¿La crisis económica mundial será un punto de inflexión en nuestra forma de conducirnos como civilización?

Leía hace unos días un brevísimo libro de no más de 60 páginas titulado ¡Indignaos!, escrito por el octogenario Stephane Hessel y prologado por José Luis Sampedro en el que de una manera rotunda y clarividente este antiguo miembro de la Resistencia Francesa contra el fascismo alemán y coautor de la “Declaración de los Derechos Humanos “proclamada por las Naciones Unidas en 1948, con sus 94 años lanza un mensaje a la sociedad occidental en el que la invita a la insurrección pacífica en un alegato contra la indiferencia dirigido sobre todo a la juventud. Su pensamiento me sirve e inspira para redactar este artículo.

¿Cómo responder a las preguntas que les hacía al principio? Lo primero que debo advertirles es que pongan mucha atención en el sitio en donde recaben información, que sea fiable y veraz. Uno de los más importantes problemas que tiene el hombre del XXI inmerso en esta revolución de las tecnologías de la información es la corrupción de los propios medios de comunicación que por desgracia son servidores de intereses económicos y políticos. Aquello que en el siglo pasado se llamaba la opinión pública y libertad de prensa es una entelequia sin vigencia.

El problema de nuestra civilización no tanto es la escasez de los recursos energéticos o la distribución de estos, sino la pasividad, el adormecimiento de los ciudadanos y la insaciable voracidad de las minorías predadoras que gobiernan el mundo. Nadie pone freno a los banqueros, especuladores y mercaderes de vidas y haciendas. Si mañana consiguiéremos una fuente de energía limpia e inagotable eso no pondría fin a nuestra capacidad de destrucción del medio, no frenaría nuestro egoísmo no nos haría más solidarios. El fracaso de los modelos energéticos y productivos no viene dado por su naturaleza intrínseca si no por la propia naturaleza pasiva de las mayorías y la capacidad predadora de las minorías financieras que nos gobiernan. ¿Más energía y más barata, para qué? ¿Para seguir manteniendo brechas de pobreza entre los países ricos y los pobres?. Un día los países ricos administrarán la luz del sol y el viento, les pondrán fronteras y se acrecentará su egoísmo y su desmedido afán de dominio. El problema, tal como explica Hessel, es que los seres humanos debemos acogernos a la insurrección a la resistencia pasiva, indignarnos y salir a la calle, sin violencia (como él sugiere) o con violencia, no sabría decir en este momento cómo, pero si impidiendo que esa estirpe de voraces e insaciables “ingenieros financieros” nos lleve a la ruina total. ¡Basta ya de tanta humillación y engaño!

¿Díganme una cosa?, ¿cuántos responsables de esta crisis económica mundial han sido sentados en el banquillo?, ¿a cuántos de estos ladrones de talonario y cuenta corriente se les ha obligado a restituir lo robado? ¿Saben porque no se les ha tocado un solo pelo?, por la pasividad y la indiferencia de los ciudadanos. ¿Por qué razón somos los contribuyentes los que tenemos que tapar el gigantesco agujero que han creado no más de una docena de hombres en la economía del planeta? Desgraciadamente el terrorismo no resuelve el problema, porque el terrorista recurre a matar a inocentes con el fin de presionar a los culpables para que depongan su actitud, sin embargo los banqueros y especuladores permanecen en sus lujosas mansiones guardados por sus escoltas, indemnes y a salvo de la justicia, con la aprobación de débiles y corruptos gobernantes carentes de imaginación y torpes. Estamos rodeados de políticos grises y ambiciosos que nos engañan y permiten que esa otra casta de banqueros y especuladores nos roben.

Los recursos energéticos son una variable más en el modelo económico y social del planeta, pero no la única. La abundancia de un bien no es garantía de bienestar, en absoluto. Todo lo contrario. Si la energía se convierte en barata, abundante y no contaminante el siguiente paso es la elevación del consumo de bienes y servicios, justamente aquellos cuyo precio esta condicionado por el precio de la energía. Pero estos bienes de consumo no se fabrican de la nada y por lo tanto producirán una demanda en materias primas, transportes y servicios que hará que el modelo entre en régimen inestable e inflacionario.

Mientras que existan países pobres a los que se les impide el desarrollo y en los que las condiciones de vida sean precarias siempre estaremos en un modelo insolidario y peligroso.

En estos días todos los gobiernos revisan la seguridad de sus centrales nucleares para calmar el clamor de los ciudadanos que exigen calidad de vida y seguridad, a la vista de la catástrofe nuclear en Japón. Sin embargo nadie habla de revisar el alarmante consumo energético de los países occidentales, nadie habla de políticas de ahorro, de consumo responsable, de uso de medios de transporte como la bicicleta o de reciclar la basura y prohibir el uso de plásticos en envases.

Nadie podrá evitar una catástrofe natural, la Tierra temblará cuando le venga en gana y el océano invadirá las costas. Un asteroide podrá chocar con la Tierra, o las cenizas de un volcán cubrirán un continente paralizando la aviación y creando un colapso económico. Todo ello será inevitable, sin embargo la razón y el sentido común si son exigibles en el ser humano. Las centrales nucleares será bueno que se cierren siempre que en lugar de quedarnos en casa en mangas de camisa en pleno invierno nos pongamos una chaqueta o que en lugar de ir cada uno con su coche de viaje lo hagamos en transporte público y ferroviario.

La quimera de los molinos de viento para producir energía eléctrica que nos haga autosuficientes es una oferta con “letra pequeña” que los gobiernos venden muy bien y que no nos llevará a un auténtico “desarrollo sostenible”. Pregunten a las empresas eléctricas que tal les va el negocio de las energías alternativas. Es de un cinismo insoportable ver los anuncios de alguna compañía eléctrica que nos muestra sus centrales de producción de energía en medio de un campo de flores y nos hablan de energías limpias cuando esas mismas han sido las responsables de la emisión de millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera en los últimos 50 años, sin ningún control, incumpliendo normas y acuerdos. ¿Acaso alguien es capaz de imaginarse un mundo idílico a base de paneles solares y molinos en el que el consumo per cápita de energía por habitante se pueda multiplicar por 100 en un plazo de 50 años?, ¡basta ya de mentiras!

¿Qué sentido tiene que en nuestro país se hayan construido miles de kilómetros de autopistas cuando se prevé que se acabara el petróleo muy pronto?, ¿acaso piensan que con las energías de los aerogeneradores podremos cargar de “manera ilimitada” los ilimitados vehículos que nos compraremos con el dinero que nos ahorremos en la factura de la luz y que rodarán por esas autopistas? ¿Por qué no se ha apostado por el transporte público? Aún algunos se preguntan por el ferrocarril y dicen que podría ser la solución y sin embargo se ha apostado por la alta velocidad, ¿alta velocidad para qué?, ¿bajan la velocidad en las carreteras a 110 y trazan líneas de ferrocarril que pueda alcanzar hasta 300 km/h y que vaya saltando de gran ciudad en gran ciudad, dejando el resto del territorio invertebrado, abandonado y olvidado. ¡Cuánta locura!, ¡cuánta indiferencia y conformismo!, ¡cuánta insolidaridad!

¡Indignaos!, ¡por favor!

sábado, 10 de abril de 2010

El diluvio que viene.

Controversia pasada por agua en este invierno de 2009-2010

Me ocupo del tema de las incesantes lluvias en España por razones que parecen obvias a la vista de lo que esta cayéndonos del cielo en este invierno. Creo que todos estamos desconcertados, incluidos a los propios científicos que apenas tienen argumentos para dar explicaciones plausibles a este fenómeno de lluvias generalizadas y persistentes en nuestra península.

A rio revuelto ya se sabe. Poco han tardado los alarmistas en decirnos que esto es una prueba evidente de que el “cambio climático” es una realidad incontestable y por otro lado los que no se lo creen hablan de que lo del cambio climático nada tiene que ver con estas lluvias. Los unos y los otros, y los ciudadanos en medio, nos vemos desbordados y con el agua hasta el cuello, sin dar crédito a este constante desfilar de borrascas que nos entran por el oeste procedentes de las Azores o por el sur procedentes de las Canarias.

Veamos a quién creer, pero nunca nos dejemos llevar por simplistas deducciones ni tampoco por conjeturas mas allá de los demostrable. En primer lugar tenemos que admitir que la pluviosidad en nuestro país, en este invierno, no alcanzaba los valores que ha alcanzado desde hace 50 años, lo cual coloca al invierno actual en una situación anómala. Eso es incuestionable porque el agua está ahí, inundando España.

Bajo el punto de vista de los meteorólogos, y aun a pesar de que existen respuestas al fenómeno encontradas y contradictorias, no se trata de un fenómeno anómalo, simplemente les llama la atención la persistencia en la formación de las borrascas.

¿Cuál es el modelo de formación de las borrascas que atraviesan nuestro país? Evidentemente las borrascas que nos afectan, casi en su totalidad, se forman en el Atlántico. Pero los ciclones solo son activos sobre el mar. Los ciclones se forman porque la superficie del mar tiene mucha energía. El vapor de agua que libera un mar energético se condensa en la atmósfera si las capas altas están relativamente frías. Al liberarse desprende energía que vaporiza más agua que a su vez condensa y así se crea un ciclo de consecuencias desastrosas.

En las Azores, la formación de una cuña anticiclónica promueve la evaporación de grandes masas de agua que son la semilla de las borrascas. Para mover y condensar estas masas cargadas de agua es necesaria la aparición de una corriente de aire frio en las capas altas de la atmosfera, en este caso una corriente de aire polar. Así las cosas las borrascas se ponen movimiento viajando en una serie de pasadizos que se establecen como consecuencia del sentido y la temperatura de los vientos. Estas masas giran en torno a un centro de bajas presiones y evolucionan hasta alcanzar a la costas en donde dejan parte de su energía y pasan de ser ciclones altamente peligros a meras acumulaciones nubosas que con más o menos velocidad atraviesan nuestro territorio descargando su agua.

Lo que parece algo mas anormal es que este modelo de génesis se reproduzca con la misma intensidad y persistencia como lo ha hecho a la altura de las islas Canarias, que esta vez se han convertido también en vivero de borrascas que además han sido las responsables de las intensas lluvias en Andalucía y parte de Extremadura y Castilla La Mancha. En un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la universidad de La Laguna y el Instituto Tecnológico de Canarias, encaminado a analizar el modelo climático de las islas y su evolución en los próximos años se ha medido un incremento de la temperatura del océano en la zona de dos grados centígrados.

Se dice también que el pasado otoño fue demasiado cálido y esto hizo que la temperatura de las aguas del Atlántico subiera inusualmente creándose una situación propicia para un aumento anormal de la evaporación. Pero esto no debería ser suficiente porque en otras latitudes del hemisferio norte este invierno está siendo especialmente frio, tanto que en el Báltico ha habido problemas de hielo que han afectado al tráfico marítimo, esto se confirmaba según los datos que desde 1967 la Universidad de Rutgers registra la nieve que cae en el hemisferio norte durante el invierno (diciembre-febrero), la última década ha sido la que más nieve ha recibido. De la misma manera en EE.UU. se han registrado temperaturas muy bajas y nevadas intensas en los estados más al norte.

Recientemente firmaba L.F. Quintero en el periódico digital “Libertad Digital” un ácido artículo titulado “A ‘Al Gore’ no le obedece el planeta” en el que atacaba las teorías apocalípticas de Al Gore en relación con el Cambio Climático, para lo que argumentaba dando la noticia de que hace unos meses tres científicos que pretendían estudiar este fenómeno se quedaban aislados por el frío camino del Polo Norte, ahora el centro-este de los EEUU ha registrado el mes de julio más frío y húmedo en 115 años.

Termina diciendo Quintero que la conclusión de un grupo de científicos era que las mediciones oficiales distan cada vez más de las catastróficas predicciones climáticas anunciadas por los expertos de la ONU. Además más de 650 expertos, entre los que se cuenta en España el conocido meteorólogo José Maldonado, niegan el origen antropogénico del cambio climático. Es decir, niegan que la responsabilidad de los cambios en el clima sea del ser humano.

Esta claro que los argumentos se multiplican por doquier y cada uno “barre para su lado”, es evidente que la ciencia no tiene respuesta para todo, pero eso no es justificación para maquillar los problemas. Esta claro que los gobiernos de los países avanzados apuestan por las medidas para paliar los efectos de las agresiones al medio y también lo está que las empresas empiezan a ver área de negocio en el campo del medio ambiente. Los mensajes pueden ser contradictorios pero los hechos siempre serán demostrables.

Para terminar debo aclarar una cuestión que me parece fundamental y es que hay algunas personas que piensan que estas lluvias permiten que se carguen los acuíferos y desaparezca el problema de su sobreexplotación y esto no es verdad. Salvo acuíferos de poca capacidad, para que un acuífero como por ejemplo el 23 que es sobre el que pisamos, su recarga necesitaría la entrada de agua por filtración o escorrentía de arroyos y ríos una dilatada época en años en la que se produjesen lluvias como las que ahora tenemos. Hablo de decenios. Los niveles freáticos podrán subir uno o dos metros pero para recuperarse en algunos lugares más de un centenar de metros se necesitan recargas de agua gigantescas.

Un milagro llamado primavera


Yo quisiera, difícil quimera, que con versos se escribieran también las ecuaciones que explican el movimiento de los astros.

Escribo hoy día 21 de marzo de 2010 una nueva “ventana de la ciencia” y, a pesar de que el aspecto del cielo y la climatología no son precisamente los más adecuados para recibir la primavera, quiero dedicar este artículo a su llegada, y, por qué no, dedicarlo también a todas aquellas personas que sienten en su corazón la llamada de este resurgir de la vida, la puesta en escena de la renovación y la esperanza, en un paisaje que sale de su letargo invernal y se asoma a la luz y sus colores. Rindamos un homenaje a la poesía, que también es “ciencia del alma” y que nos permite la emoción mientras buscamos las explicaciones científicas a los misterios.

Me pegunto si sería posible describir la evolución de dos células que se abrazan para dar lugar a un ser humano con versos, si acaso sería posible entender la trayectoria del sol en el cielo atendiendo a la música que Vivaldi puso a las estaciones del año. ¿Sería posible?, ¿es posible entender la vida sin la poesía?, ¿podríamos comprender los mecanismos de la vida o el movimiento de la tierra si no existiese la música?, ¿sabríamos interpretar el paisaje si no existiese la pintura?, ¿acaso se comprendería el maravilloso ritual de cortejo del macho en algunas especies si no existiese la danza?

Admiro a los sabios renacentistas como lo fue Leonardo da Vinci (1452-1519), quien cultivó todos los saberes, llegando a ser pintor, escultor, músico, arquitecto, ingeniero, constructor de máquinas de guerra, geógrafo, cartógrafo, urbanista, anatomista y biólogo, entre muchos otros oficios y profesiones. Pienso que solo abrazando el conocimiento en todas sus dimensiones se puede gozar de verdad de la vida y aprender la esencia de su razón de ser, no es posible comprender sin la cooperación de los sentidos, la imaginación y hasta los propios sueños. Ahora, recibir la primavera, es una gran oportunidad para acercar nuestros sentidos al paisaje y descubrir la sinfonía de sonidos, olores, sabores y luz que lo acompañan. En 1619 Kepler publicó una gran obra, La Armonía de los Mundos, que adscribía consonancias musicales y matemáticas al movimiento de los astros. Música y matemáticas, en un principio convivieron en la morada del conocimiento.

La Tierra en sus movimientos de rotación y traslación marca el discurrir de las estaciones del año con una precisión propia del más preciso reloj jamás ideado por un maestro relojero. Ese eterno viajar, en medio de la inmensidad del espacio cósmico, dentro de un maravilloso sistema solar que a su vez viaja a lo largo de la galaxia, es el artífice de ese milagro que cada año se repite: la llegada de la primavera. Esa flor que se abre en la rama de un almendro lo hace por imperativo de estas leyes escritas hace miles de millones de años.

En todos los lugares de nuestro planeta no se puede gozar de este devenir de las estaciones que marca los ciclos en la vida y establece un ritmo en el acontecer de la existencia. Los países que se enmarcan en la línea ecuatorial no gozan del placer de ver crecer las flores en una época, caerse las hojas en otra, recibir la nieve en invierno y recoger las cosechas en verano. En esos países los ciclos estacionales se mezclan y confunden en una única estación, a lo sumo dos. La vegetación y la fauna, en su conjunto, se desarrollan de acuerdo a estos ritmos astronómicos, y esto es una maravillosa armonía que debemos celebrar.

Este año, como “artistas invitadas”, al acto de celebración de la llegada de la primavera tenemos a las Pleyades (palomas en griego). Ellas son un cúmulo de estrellas jóvenes ubicadas a aproximadamente 440 años luz de la Tierra que se formaron a partir de una nube de gas interestelar que colapsaba hace alrededor de 100 millones de años. Las Pleyades son "Siete Hermanas" o “cabrillas”: Estérope, Mérope, Electra, Maya, Táigete, Celeno y Alcíone, que tomaron sus nombres de las hijas del dios Atlas de la mitología griega. Juntas, forman la figura de una pequeña cacerola. Ocurre este año que se produce una conjunción inédita entre estas jóvenes “ninfas del cosmos” y nuestra Luna. Fue un encuentro que se produjo en la noche del 20 de marzo y que se seguirá viendo en la zona del Atlántico Norte y Norteamérica hasta el año 2023. Feliz noche para esperar la llegada de las flores. Una noche para permanecer despierto bajo la bóveda celeste gozando del silencio, poniendo orden en nuestra vida, repasando esperanzas, con la media luna en cuarto creciente y el corro de Pléyades bailando a su alrededor.

Mientras en el hemisferio norte abandonamos el invierno y celebramos la llegada de la primavera en el hemisferio sur abandonan el verano y se disponen a recibir al otoño y en el ecuador, quizá con cierta envidia, nos ven a los unos y a los otros como volvemos a los baúles a recoger o depositar las ropas, de la misma manera que el paisaje se regocija con la luz cambiante en torno a la cual se tejen los sueños y los proyectos de los seres vivos en su discurrir vital. ¡Sencillamente maravilloso!, ¿no les parece? A este inicio y final de ciclo en el calendario astronómico se le denomina equinoccio, del latín aequinoctium y significa «noche igual».

Salir al campo y respirar el aire embriagado de aromas debe ser un homenaje no solo a la ciencia sino también a la poesía. Entiéndalo de esta manera y estarán más cerca de la verdad que buscan.

Se dice que la primavera es el la estación del amor, de la renovación, de los cambios vitales. La ciencia coincide con la poesía y, la una y la otra, indagan en el misterio de la vida para explicar el porqué de esa inquietud, de esa melodía, que se escucha más allá del discurrir caótico y civilizado de nuestra especie. Es como si la naturaleza tocase levemente con sus nudillos en las puertas de las ciudades para anunciar a los seres urbanitas que aquí habitamos, que algo ha cambiado ahí afuera, en ese frágil manto de vida que es la biosfera. Sean felices y disfruten de la vida.